 Son frases que nunca se habían oido en el mercado immobiliario y de repente ahí están, acaban de llegar las vacas flacas, las gangas las ofertas a gritos, ahora le toca el turno al comprador, no te compro si no me regalas el parking o me rebajas 20.000 euros, empiezan a inundar el mercado las ofertas de pisos "por solo poquisimos euros" De hecho el colmo de los colmos lo viví ará una semana por parte de un amigo que compró un chalet a un constructor teóricamente rico, de los que hacía 8 años trabajaba de paleta en la obra del vecino. El caso es que mi amigo fué a ver el chalet, y medianamente le gustó, pero no se decidió, al cabo de unos meses el sr. constructor fué a visitarlo para ver si ya había comprado algo, este le dijo que aún no, fué el principio de la negociación, y el final. El chalet era la vivienda habitual del constructor, le imploró a mi amigo que se lo quedara, que le ajustaría el precio, etc,etc,etc.
No voy a entrar en detalles pero acabó comprando el chalet, le descontó del precio inicial 150.000 euros se lo entregó con muebles y se quedó con el Porsche cayenne del constructor (todo el lote).
Ahora veo al sr. paleta que ha vuelto a sus origenes, un viejo coche, vive en un 5º sin ascensor a perdido a sus 30 empleados y no sale a la calle por miedo de que alguien le esté esperando para cobrar, ese alguien puede ser el electricista o el fontanero, el de las cocinas, o el carpintero, que tambien tienen en venta sus Mercedes ML., Volskwagen Touareg,etc, para poder sobrevivir.
Se acabó el cuento de la lechera, la vaca está tan flaca que no da leche,y toca desprenderse de lo que tan ostentosamente se mostraba a los vecinos, ya estamos con los pies en el suelo pero sobre arenas movedizas, tendremos que mirar muy bien hacia donde dar el siguiente paso, mientras: " compradores aprovechad el momento, hasta ahora ellos ponian sus condiciones ahora ya no".
PEP
|
|
| Comentarios () >> |
 |
|