| Cuentas Conjuntas: Beneficios e Inconvenientes |
|
|
|
| Wednesday, 19 de December de 2007 | |
|
Las cuentas conjuntas son cuentas bancarias que requieren la autorización de todos los titulares para realizar operaciones. Es decir, tienen una operatividad limitada. Esta opción se toma por motivos de control: nadie puede utilizarla sin el consentimiento de todos los titulares. A priori, este tipo de medida puede suscitar desconfianza o recelo en el resto de los propietarios de dicha cuenta y, pese a que hay un trasfondo de verdad en ello, lo cierto es que en ocasiones se plantean como las más convenientes. Así, se utiliza mucho en el caso de matrimonios con problemas, bien porque se trata de parejas mal avenidas o bien porque uno de los cónyuges ha tenido problemas (alcohol, ludopatía,…). De esta forma, la cuenta conjunta es la mejor solución para no quedarse sin un euro de lo depositado en el fondo común. Fórmula ideal para empresarios En este caso, la experiencia señala que, al final, los propios socios terminan facilitando una serie de documentos de pago a la persona con la que comparten la titularidad para que, en un momento determinado, ante un problema, pueda retirar fondos sin consentimiento previo. Requisitos Los requisitos necesarios para abrir la cuenta están sujetos a la política del banco en la que se registra. Normalmente, el contrato se realiza directamente en la entidad, en presencia de todos los titulares, pero también existe la posibilidad de avalar la escritura ante notario, aunque este tipo de contrato es menos frecuente. Asimismo, esta fórmula permite la posibilidad de cambiar la titularidad de las firmas sin mayor problema, lo único necesario es revocar las órdenes. Para ello es necesario que todas las personas que abrieron en su día la cuenta se reúnan de nuevo y decidan cuál va a ser la nueva opción para operar. En definitiva, el aspecto positivo de esta fórmula es el control que permite ejercer sobre las operaciones en dicha cuenta. Mientras que lo negativo, sin duda, es la limitación de operatividad que supone. Sin embargo, este tipo de cuentas conjuntas obliga a cada cónyuge a pagar la deuda. Por lo tanto, en caso de divorcio, uno de los ex cónyuges puede hacer grandes gastos sobre una cuenta conjunta, no pagar y arruinar el historial crediticio del otro. Via: Mundogar.com |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|







Además de una demostración de confianza en la pareja, elegir una cuenta conjunta significa la persecución de unos incentivos financieros que alivien la de por sí asfixiada economía doméstica. Pero como todo contrato, tiene sus ventajas e inconvenientes.