| El campo hace temblar a la Argentina |
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| Friday, 28 de March de 2008 | |
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Buenos Aires, Argentina La Argentina ha padecido ya 15 días de paro total agropecuario, en dónde nada que proviniera de la producción del campo podía circular por las venas del país. Las exportaciones agropecuarias representan más del 50% del total de exportaciones, siendo la soja, el producto que se exporta casi todo: el 95% se va al exterior. Corría fines del año 2001 en Argentina, y al margen de los lamentables saqueos y enfrentamientos en las calles, algo se estaba gestando: una política que terminaría siendo nefasta para el sector agropecuario. La megadevaluación del peso contra el dólar en 2002 llevó a que el campo pasara a obtener rendimientos demasiado interesantes para que desde un gobierno como el argentino, no se pretendiera ‘coparticiparlos’. Esto llevó a implementar retenciones impositivas sobre las exportaciones de productos agropecuarios. Mientras tanto, comenzaba la espectacular suba mundial de granos. Y la espectacular suba de las retenciones agropecuarias a las exportaciones argentinas: del 20% de hace 7 años al 44% que se estableció este mes para la soja y el girasol. Desde el gobierno se dice que los mayores precios de granos terminarían inevitablemente repercutiendo en los precios internos, provocando una estampida inflacionaria, y que las retenciones aplicadas sobre las ventas al exterior logran frenar esa estampida. El discurso es falaz: como se está cultivando demasiada soja, se están descartando otros cultivos y producciones como trigo, maíz, carne o leche. Entonces se pretende, a través de mayores impuestos, frenar el avance de la ‘sojización’. Luego del default de deuda, la Argentina quedó sin financiación externa. La Argentina necesita del ahorro externo. La soja subió un 90% interanualmente. El gobierno sin hacer nada, obtendría en sus arcas este año, gracias a este nuevo esquema recaudatorio, un 15% gracias al campo. Las retenciones a las exportaciones agrícolas representan el 3,9% del PBI, US$ 12.522 millones. El 77% de ese porcentaje, corresponde a las retenciones a la soja (3%). La Consultora Econométrica lo explica muy bien: “En febrero último el precio promedio de la soja cerró en US$ 515 la tonelada. No obstante, para el productor el precio neto de retenciones en el nuevo esquema es de US$ 287 la tonelada. Lo que implica una retención del 44%. “Ahora bien, supongamos que para suerte de toda la Argentina, el precio continúa subiendo, y supera los US$ 600 la tonelada. El nuevo esquema indica que la retención marginal a partir de ese precio es del 95%. Es decir, si el precio sube US$ 100 más para ubicarse a US$ 700 dólares la tonelada, el productor sólo recibe US$ 5 dólares de esos 100. Llevando el análisis al extremo, si “explota” el precio de la soja a US$ 1.000 la tonelada, el productor sólo recibirá US$ 37 más que en la actualidad, es decir US$ 324.” Esto grafica que existen prácticamente precios máximos para el productor, con estas retenciones móviles. En palabras campestres: sube el precio internacional de la soja y se beneficia el estado, favoreciendo la’ desinversión’ en el sector sojero. ¿Quién va a querer invertir en soja si el aumento del precio por encima de US$ 600 va a provocar que el gobierno se quede con el 95% de ese aumento? Es casi como comprar Bear Stearns (NYSE:BSC) un viernes a US$ 30 y que el lunes siguiente la inversión me valga US$ 2, ¿no? ¿Ese 94% del experimento Bear/Fed/JPMorgan lo perdió… ¿quién? No estamos seguros a quien registrarle con exactitud la pérdida contable. Los puertos se bloquearon y ni un poroto salió desde la Argentina. China debió suplir esos envíos con otros, procedentes de EEUU. Mientras tanto, todas estas tribulaciones por parte del tercer exportador mundial de soja, y primero en aceite, generaba un aumento de precios en Chicago. Según el historiador Marcos Novaro a La Voz del Interior: “La discusión sobre las retenciones al agro suele enturbiarse con algunos malentendidos respecto de su naturaleza e impacto económico que hay que despejar: ellas no son un impuesto a la riqueza, ni a las ganancias, sino a la producción. La diferencia no es menor. Lo pagan fundamentalmente los que producen y los que no forman precios. De allí que ni los oligopolios que exportan, ni las empresas procesadoras de alimentos, ni los que producen insumos, ni los intermediarios, estén impulsando, ni siquiera acompañando, la protesta.” Nadie se queja por pagar retenciones en Argentina. Se quejan por el fuerte carácter confiscatorio que esta medida implica. *** Algo inesperado: el Merval subió un 0,2%, a 2.083, logrando encapsularse ante los frentes tanto internos como externos, con contracción algo leve en volumen.
*** “¿De cuánto es la inflación en Argentina?”
Por un segundo me sentí Keynes (no, no daba para más el experimento). Recordé lo que decía Churchill: "Cuando pido una opinión a cinco economistas, siempre recibo cinco respuestas diferentes... excepto si uno de ellos es Keynes, en cuyo caso el numero de contestaciones distintas invariablemente asciende a seis". La palabra inflación es casi tabú en Argentina. Mencionarla es casi como mencionar la palabra alcohol frente a un ex alcohólico. Está en nuestro ADN, en nuestra sangre, genes. La llevamos internamente en estado larvático, lista para precipitarse sobre nosotros y devorarnos los ingresos. Es casi como una adicción. “Es que la tarta que salía AR$ 10 me la cobraron AR$ 12…” Me contaba en cuasi estado de shock Chris, un irlandés llegado hace poco a la Argentina. Atiné a preguntar ¿Cuál?. No existía escasez de respuesta (y no preguntaba por la variedad de tarta). Es que me petrifico cada vez que tengo que explicar estos detalles a un extranjero. Si hay una distorsión excepcionalmente impactante en Argentina, es la de la medición inflacionaria. Está la “oficial” o ‘inflación placebo’, y la “real” la que nos enferma cada vez que tenemos que abrir nuestras billeteras: esa varía entre un 25-35% anual, según las mediciones de los distintos economistas privados. La tarta de Chris apenas aumentó un 20%. Y yo ya tengo un nuevo lugar donde ir a almorzar.
Paola Pecora
Pero no basta que el precio del metal suba para que suban las acciones mineras. Sólo aquellas sólidas y con fuertes ventajas comparativas pueden hacerlo, y más que el resto. La cartera de Inversiones Excepcionales está ganando más de un 150% gracias a estas interesantes compañías mineras que han hasta quintuplicado su valor. Todos los meses, el reporte Inversiones Excepcionales recomienda nuevas compañías que invierten en commodities: compañías sólidas que fabrican todo lo que se necesita para vivir. Aquí todos los detalles…
Nova Bolsa: ¿Amenaza u Oportunidad para los Mercados Latinoamericanos?
Ya les había contado en un artículo anterior, Brasil: “El Más Grande Mercado de Capitales (Emergente) del Mundo”, que el mercado de capitales brasileño ostentaba el título de ser el mayor mercado dentro de los emergentes. Si esa noticia alegró a los brasileros, luego de conocerse el acuerdo de fusión entre las bolsas de Valores de Sao Paulo (Bovespa) y la de Mercados y Futuros (BMyF), que transforman a este nuevo mercado, en el tercer mayor mercado bursátil del mundo (que movilizará a diario hasta US$ 67 mil millones), habrán estado más contentos aún. La noticia sobre la integración de los mercados, ahora conocido provisionalmente como Nova Bolsa, representa una buena noticia para la economía brasileña en su conjunto ya que incrementará el acceso al financiamiento de las compañías en un mercado con mayor liquidez y profundidad y además permitirá una mayor cobertura de riesgos ante el mayor desarrollo que alcanzará el mercado de derivados. También es beneficioso para la operatoria misma de este nuevo mercado ya que para el presidente del Bovespa, Raymundo Magliano Filho: "La fusión representará un aumento de ganancias y un ahorro operacional del 25%”. Desde el resto de las bolsas latinoamericanas, las reacciones generadas por esta novedad (en realidad ya se conocían las negociaciones), no fueron unánimes. Todo depende de dónde se lo mire, esta integración de las bolsas brasileñas puede ser visto como una amenaza o como una oportunidad. ¿Por qué puede representar una amenaza para los restantes mercados de la región? El mercado de derivados es un mercado con una fuerte competencia. Diego Perfumo, socio y analista de Equity Research Desk, grafica la situación de esta manera: “Con la globalización, a un agricultor en Argentina le va a dar exactamente igual comprar cobertura en Buenos Aires, Rosario o Chicago. Lo importante es crecer para ser los principales actores de mercado. Los brasileños han entendido eso y por ello llevan la delantera en cuanto a asociaciones internacionales”. La Bolsa de Mercados y Futuros de Brasil (BM&F), es líder en número de transacciones de futuros y opciones de la región, El año pasado, BM&F vendió un 10% de sus acciones a CME Group, (el resultado de la fusión de las bolsas de futuros CBOT y CME en Chicago), lo que le posibilita además comercializar todos los productos derivados de CME Group en la región. Si lo queremos ver así, entonces la integración de las bolsas brasileñas es una mala noticia para los mercados latinoamericanos ya que amenaza con quitarles parte de sus negocios dado que el mercado de derivados de Brasil tiene (y aún más con esta integración), más liquidez y profundidad. Podemos dejar el pesimismo de lado por un momento y con una visión optimista de la situación, podemos ver las oportunidades que se les abren a los mercados de la región si logran aprovechar la integración de los mercados brasileños. ¿Dónde están las oportunidades? Para Perfumo: “El futuro está en las asociaciones y fusiones y todo indica que San Paulo va a liderar como centro financiero físico”. La gente del mercado de derivados de Rosario (Argentina), el Rofex, ya está trabajando en ese aspecto y ha iniciado negociaciones con el BM&F para que entre a la propiedad del Rofex por medio de un aumento de capital. Todavía la negociación no se ha logrado cerrar porque aún no se han puesto de acuerdo sobre la valuación de dicha participación, pero siguen en marcha y hay expectativas de que tengan un final feliz. El mercado de derivados mexicanos (Mexder) también es un potencial candidato a integrarse al nuevo mercado brasileño. Ya cuentan con una asociación con el Mercado Español de Futuros Financieros, MEFF. Para el presidente de Mexder, Alegría: “No estamos ajenos a fusiones y cooperaciones entre bolsas. No tenemos ninguna en puerta, pero estamos abiertos a la cooperación que haga que el mercado crezca”. Y desde la "Nova Bolsa" brasileña se continuarán impulsando las alianzas con los mercados latinoamericanos ya que para el presidente del Bovespa, Raymundo Magliano Filho, “Sabemos que el mercado bursátil latinoamericano es incipiente para su potencial y desde la Nueva Bolsa vamos a mantener los acuerdos que tenemos con otras bolsas de América Latina y el mundo, como las de Colombia, Lima y México”. La integración de los mercados de capitales brasileño y mexicano aún no pudo materializarse ya que la diferencia en la legislación entre los dos países ha dificultado este proceso. Esta integración es de suma importancia ya que representa el primer paso para la integración de las bolsas de Perú y Colombia que le brindará a los papeles de las empresas cotizantes una mayor liquidez al mismo tiempo que atraerá a otras empresas a listarse en estos mercados. Con la estabilidad macroeconómica que experimenta la región (salvo ciertos problemas en algunos de los países que se solucionarían con políticas más sanas), el contexto es propicio para que se de este crecimiento de los mercados de capitales de la región, el cual se puede potenciar con la integración de los mismos. Esto sin dudas es una buena noticia para las empresas latinoamericanas a las que se les abre la posibilidad de un mayor acceso al financiamiento de largo plazo. Nos encontraremos nuevamente, Horacio Pozzo Suscribase a Informe Money Week, gratis, aquí.
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