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VALLADOLID.- «A pesar de lo que se dice, Valladolid no ha entrado en recesión en construcción de viviendas». Así de contundente se mostró ayer la geógrafa y funcionaria municipal Úrsula Grieder durante la presentación de la publicación 'Cuarto año de vigencia del Plan General del 2004: su planeamiento parcial, la actividad constructiva'. Las cifras hablan por sí solas en este caso, puesto que el Ayuntamiento concedió el año pasado 105 licencias para la ejecución de un total de 2.685 viviendas, 448 más que en el 2006. Eso sí, lejos quedan los 4.539 inmuebles del 2004 en el que se contabilizó el fuerte crecimiento experimentado gracias al plan parcial Villa del Prado. La actividad del ladrillo se sostuvo en el 2007 por las promociones de protección pública impulsadas por el propio Consistorio y especialmente se debe a las once licencias para la ejecución 926 viviendas en Los Santos-Pilarica, Grieder también apela a la iniciativa privada que mantiene expectactivas en puntos muy concretos de la capital vallisoletana. En cualquier caso, y a pesar de las reglas del juego que está determinando el mercado, el futuro se presenta alentador. El motor urbanístico de la ciudad tiene ya en marcha la construcción de 1.487 viviendas, sobre todo en el sector de Los Santos-Pilarica, donde se prevén 908 inmuebles de protección oficial con promoción pública y 520 de promoción privada. Hay además 1.487 viviendas construyéndose en este momento repartidas entre los planes de Arcas Reales (sur), La Galera (oeste), Los Viveros (norte) y Los Santos Pilarica 2 (este). A todo ello hay que sumar los 4.186 inmuebles que se encuentran en plena tramitación y que se ejecutarán a lo largo de los tres próximos años dentro de las zonas de La Florida (este), carretera de Burgos (oeste) y Conde Reinoso y El Cenicero al norte de la ciudad. Por lo tanto, y en líneas generales, Valladolid no se baja por el momento del carro de la construcción, del que por otro lado depende el empleo de miles de familias. No obstante sí empiezan a notarse entre los promotores privados cambios de mentalidad en términos de prudencia. «Esto se nota especialmente en lugares como El Peral, al sur de Valladolid, donde se percibe que acaban una promoción antes de empezar otra o esperan a haber vendido la mitad antes de iniciar una nueva aventura», explica Grieder. Por su parte, el alcalde apuntó ayer al hecho de que la promoción de viviendas presenta dos dificultades principales «que ahora que ya han pasado las elecciones parece que se puede decir que hay problemas en la economía». Se trata por un lado de las dificultades económicas que atraviesan las familias, que prefieren no hacer movimientos importantes en estos tiempos de incertidumbre, y por otro «las propias promotoras inmobiliarias empiezan a tener problemas de financiación». Otra de las conclusiones que deja patentes el estudio es que Valladolid no tiene problemas de reserva de suelo. Tanto es así que la previsión a medio-largo plazo es que las diez áreas homogéneas planificadas por el Ayuntamiento en el extrarradio de la capital vallisoletana acogerán 32.000 viviendas, una cifra más que considerable y con la que también se pretende hacer la competencia directa a los municipios del entorno metropolitano. Tanto De la Riva como Grieder coincidieron ayer en señalar el peligro de la tensión urbanística que puede causar el crecimiento de las localidades del alfoz, puesto que «el 80% de las personas que viven en los pueblos trabajan en Valladolid, por lo que crea un déficit de infraestructuras y una mayor densidad de tráfico en la capital». Crítica a la Junta Los datos oficiales que desprende la publicación presentada ayer en el Ayuntamiento desprenden que durante los últimos cuatro años, la Junta de Castilla y León ha realizado en Valladolid solamente dos promociones públicas con un total de 87 viviendas en el Campo de Tiro, al noreste de la ciudad. Esto quiere decir que desde que entró en vigor el actual Plan General de Ordenación Urbana se han construido de media 21,75 viviendas de promoción pública por año, «una cifra que se considera insuficiente a la vista de las solicitudes de vivienda social presentadas», explicó ayer Úrsula Grieder. Y para colmo son muchos los problemas que está teniendo la administración autonómica para la gestión de los 87 inmuebles del Campo de Tiro. De hecho, según los datos que obran en el Ayuntamiento, sólo el 12,2% de las solicitudes presentadas han podido ser estimadas puesto que al 87,8% restante se le ha denegado la petición de vivienda por falta de ingresos para poder pagarla. A este aspecto se dirigió ayer la crítica más acentuada de Úrsula Grieder durante su intervención, puesto que «hay todo un segmento de población demandante de viviendas sociales que no puede acceder a la ya de por sí escasa oferta pública».
Fuente: nortecastilla.es
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