|
Una promotora construye apartamentos de 55 metros cuadrados y ofrece facilidades para que los jóvenes puedan acceder a una vivienda.
La propuesta del Ministerio de la Vivienda de construir apartamentos de 50 metros cuadrados para dar oportunidades a los más jóvenes estuvo seguida en su momento de una gran polémica, aunque el encarecimiento posterior de las hipotecas y la subida de los precios en el sector inmobiliario no le ha quitado la razón del todo. La moda de los apartamentos ha llegado a Benavente y la respuesta de los más jóvenes ha sido inmediata. Una promotora, Ledesma y Granados, ha puesto a la venta en el mes de octubre su primera promoción de vivienda para jóvenes, con 65 apartamentos de 55 metros cuadrados en una de las zonas de Zamora de mayor demanda, la avenida Luis Morán. En solo tres meses ya ha vendido medio centenar. «Aparte del sentido empresarial que pueda tener la iniciativa, lo cierto es que también tenemos una intención social al sacar al mercado un producto adaptado a las necesidades reales, en un momento de incertidumbre en el sector inmobiliario», dice Ángel Villar, gerente de Ledesma y Granados, para explicar el por qué de esta apuesta. «Estamos en contra de la burbuja inmobiliaria. Los datos demuestran que en España hacen falta 550.000 viviendas nuevas al año y se están construyendo 900.000, aunque el caso de Benavente es peculiar, porque sí existe una demanda de vivienda suficiente». La constructora, que trabaja en Benavente, Valladolid y León, principalmente, desde su puesta en marcha en 1995, aunque mantiene su actividad en la construcción de viviendas de lujo, decidió abrir un nuevo mercado para ese sector de población que no tiene acceso por falta de recursos económicos, los jóvenes. «Mantuvimos reuniones con agentes inmobiliarios y otros especialistas para saber el precio tope que este tipo de comprador puede permitirse y lo que hicimos fue adaptar la vivienda a ese precio», explica el promotor. A partir de ahí se diseñó un piso de 55 metros cuadrados útiles con dos dormitorios, cocina, salón, baño, equipado con armarios empotrados, calefacción por suelo radiante, videoportero, puertas de roble, ascensor , «dando la misma calidad que al resto de nuestras promociones». El resultado es una vivienda que cuesta 66.000 euros. La segunda parte está en la financiación, aún más novedosa. «Con 120 euros la compra está hecha», resume Ángel Villar. Y es que se ha buscado una fórmula totalmente asequible. «La hipoteca cuesta tanto como un alquiler, 300 euros al mes durante treinta años, y no es necesario pagar entrada. Hemos elegido la opción de un aval bancario, que se abre con la firma del contrato, de 3.000 euros para los pisos de dos dormitorios y de 6.000 euros para los más amplios». Eso significa que el comprador sólo tiene que pagar el aval bancario, 120 euros, al firmar el contrato del piso y cuando se le entreguen las llaves empieza a pagar el primer plazo de su hipoteca. Ángel Villar asegura que su intención de que todos los jóvenes puedan acceder a la vivienda le ha movido a ir más allá en la oferta. «Entregamos el piso con la cocina amueblada, de manera que el propietario puede entrar el primer día, al darle las llaves, a vivir». El constructor considera la cocina como un regalo al comprador, aunque todavía hay un reclamo más, porque si se trata de una pareja que celebra su banquete de boda en un restaurante de la misma empresa, entonces opta al sorteo de un coche. Matrimonios y parejas jóvenes de Benavente y comarca han sido los primeros compradores. La buena respuesta hace que la empresa se plantee construir más apartamentos para jóvenes en la misma promoción, lo que podría llevar a que 180 treintañeros accedan a su primer piso propio. Via: NorteCastilla.es
|
|
| Comentarios () >> |
 |
|